Los salarios impagados son una de las situaciones más graves que puede vivir un trabajador. La nómina paga el alquiler, la comida y las facturas. Cuando falla, la angustia llega enseguida. Aun así, existen herramientas legales eficaces para cobrar lo que se debe.
El primer consejo es no esperar demasiado. Los plazos corren en tu contra y las pruebas se pierden con el tiempo. En este artículo te explicamos qué dice la ley, cómo reclamar paso a paso y qué otras vías tienes si la empresa no responde.
Cuándo hablamos de salarios impagados
Hablamos de impago cuando la empresa no abona el salario en la fecha pactada. También cuando paga solo una parte o cuando retrasa los pagos de forma repetida. El artículo 29 del Estatuto de los Trabajadores exige que el pago sea puntual y documentado.
El impago puede afectar a conceptos muy distintos. Por ejemplo, puede faltar el salario base, un complemento, una paga extra, las horas extra o las vacaciones. Incluso un pago correcto en el importe, pero tardío, puede dar lugar a reclamación.
Cada retraso en los salarios impagados genera además un derecho añadido. El trabajador puede exigir un interés por mora del 10 % anual sobre lo adeudado. Este interés se suma a la cantidad principal en la demanda.
Qué hacer antes de reclamar los salarios impagados
Antes de acudir al juzgado conviene preparar bien el caso. Una buena preparación acelera el proceso y mejora las opciones de éxito. En primer lugar, reúne los documentos que acrediten la relación laboral y lo que se te debe:
- el contrato de trabajo y sus anexos;
- las nóminas y los extractos bancarios;
- mensajes o correos donde la empresa reconozca la deuda;
- el convenio colectivo aplicable.
Después, calcula con cuidado la cantidad exacta. Conviene separar lo que se debe por cada mes y por cada concepto. Si tienes dudas con las cuentas, un abogado puede revisarlas contigo.
A continuación, envía un requerimiento escrito a la empresa. Lo ideal es hacerlo por burofax, porque deja constancia del contenido y de la fecha. En él, pide el pago en un plazo razonable y avisa de que, si no se cumple, acudirás a los tribunales.
Cómo reclamar salarios impagados paso a paso
Si el requerimiento no funciona y siguen los salarios impagados, empieza la vía formal. El proceso laboral es relativamente ágil y no suele exigir grandes costes. Estos son los pasos habituales:
- Presentar una papeleta de conciliación ante el servicio de mediación laboral.
- Acudir al acto de conciliación, donde empresa y trabajador pueden llegar a un acuerdo.
- Si no hay acuerdo, presentar la demanda ante el Juzgado de lo Social.
- Asistir al juicio y aportar las pruebas.
- Ejecutar la sentencia si la empresa sigue sin pagar.
La papeleta de conciliación tiene un efecto importante: suspende el plazo de prescripción. Por eso, presentarla pronto protege tus derechos. Además, muchas empresas pagan en esa fase para evitar el juicio.
Hay un detalle más. Para reclamar cantidades no es obligatorio estar de baja ni haber dejado el empleo. Puedes seguir trabajando mientras reclamas, aunque la relación con la empresa puede resentirse. Por eso conviene valorar cada caso con calma.
Plazo para reclamar los salarios impagados
El plazo general de reclamación es de un año. Se cuenta desde el momento en que cada cantidad podía exigirse. Es decir, cada mensualidad tiene su propio reloj. Una nómina de enero de 2026 deja de poder reclamarse antes que la de febrero.
Por eso, no conviene esperar a que los salarios impagados se acumulen durante varios meses. Si el plazo se agota, la deuda no desaparece, pero ya no puede exigirse ante un juez. Cuando la deuda deriva de una extinción de contrato, los plazos pueden variar, así que conviene consultarlo cuanto antes.
En los casos de despido, el plazo es mucho más corto: solo veinte días hábiles. Si te han despedido y además te deben salarios, actúa deprisa. Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre despido improcedente e indemnización.
Extinguir el contrato por impago de nómina
El trabajador no está obligado a aguantar una situación de impago continuado. El artículo 50 del Estatuto permite pedir al juez la extinción del contrato cuando hay falta de pago o retrasos reiterados. La cuestión se decide caso por caso.
Si el juez da la razón al trabajador, este cobra la misma indemnización que en un despido improcedente. Además, queda en situación legal de desempleo y puede solicitar la prestación. No obstante, conviene asesorarse antes: el contrato sigue vigente hasta que el juez dicta sentencia.
Esta vía es adecuada cuando los salarios impagados son continuos, la relación se ha roto y la empresa no tiene intención de normalizar los pagos. En cambio, si el problema es puntual, suele ser mejor reclamar la cantidad y seguir trabajando.
Qué cubre el FOGASA si la empresa no paga
A veces la empresa quiere pagar, pero no puede. Está en concurso, ha cerrado o es insolvente. En esos casos entra en juego el Fondo de Garantía Salarial, conocido como FOGASA.
El FOGASA abona una parte de los salarios pendientes y de las indemnizaciones, con límites que fija la ley. Para acudir a él hace falta, normalmente, una resolución o sentencia que reconozca la deuda. También es necesario acreditar la insolvencia de la empresa.
El trámite tiene sus propios requisitos y plazos. Por eso, es útil que un abogado coordine la reclamación contra la empresa y la solicitud ante el fondo. Así se evitan errores que retrasan el cobro.
Pruebas útiles cuando hay salarios impagados
Cuando se discute la deuda, las pruebas lo son todo. En un juicio laboral, la empresa debe demostrar que pagó. Aun así, conviene que tú también aportes todo lo que tengas. Sirven las transferencias recibidas, las nóminas firmadas y los registros de jornada. Si trabajas sin papeles formales, valen los mensajes, los correos y los testigos.
Un consejo práctico: guarda copias fuera de los equipos de la empresa. Si te quitan el acceso, perderás parte de la información. Haz capturas de pantalla de las conversaciones y anota las fechas. Además, apunta por escrito cuándo y quién te prometió el pago. Estos detalles ayudan al juez a formarse una idea clara de los hechos.
Ten en cuenta que los salarios impagados también pueden afectar a las cotizaciones. Si la empresa no paga, a veces tampoco cotiza. Puedes consultar tu informe de vida laboral para comprobarlo. Si faltan cotizaciones, la reclamación puede incluir ese punto.
Denuncia ante la Inspección de Trabajo
Además del juzgado, puedes denunciar ante la Inspección de Trabajo. La denuncia no te da el dinero de forma directa. Sin embargo, puede acabar en una sanción y en un requerimiento a la empresa. Es una vía complementaria, útil cuando hay varios afectados o falta de cotización.
Puedes presentarla con o sin abogado. Eso sí, no conviene confiar en que paralice los plazos de reclamación. Lo más prudente es combinar ambas vías y vigilar el calendario. Para ampliar información sobre derechos laborales de la plantilla, lee también nuestro artículo sobre permisos de nacimiento y cuidado.
Preguntas frecuentes sobre salarios impagados
¿Puedo reclamar si no firmé contrato? Sí. La relación laboral puede probarse con otros medios, como mensajes, transferencias o testigos.
¿Se pueden reclamar salarios impagados de años anteriores? Solo los del último año, salvo que algo haya interrumpido el plazo.
¿Cuánto cuesta reclamar? Depende del caso. Si cumples los requisitos de ingresos, puedes tener derecho a asistencia jurídica gratuita.
¿Y si la empresa me despide por reclamar? Un despido como represalia puede ser nulo. Guarda toda prueba de la reclamación y consulta de inmediato.
Cómo podemos ayudarte
En nuestro despacho de Manresa calculamos la deuda, preparamos el requerimiento y llevamos la reclamación hasta el final. Si tu empresa no te paga, contacta con nuestro despacho y analizamos tu caso sin compromiso.